Neuropolítica, Planificar elecciones
El “Alcalde Cortoplacista”, todo un peligro para el ciudadano en época de crisis
Cortoplacista. Sin ser determinante tener desatacados valores éticos ni sociales. Es impuesto en su cargo por decisión política superior. Aparece posicionando su interés en escenarios coyunturales que le permitan “trepar”. Sabe generar acciones perversas de líder y la primera es la de vender al su imagen de ganador. Su objetivo es utilizar el oportunismo de ser alguien en la partitocracia y posicionarse para vivir del cargo, en parte de un sueldo, que por supuesto no perdona incluso no le importa ceder un tanto por ciento del mismos al partido, como un ejemplo de sacrificio, ya que sacará partido económico a sus influencias para compensarlo sobradamente. In mente siempre le ronda el “síndrome de la oportunidad fácil” como los de las promociones inmobiliarias, las recalificaciones, generar suntuosas y hasta innecesarias infraestructuras o servicios que le serán sugeridas por los stakeholders que lo han promocionado el cargo. Para él, las actividades que permitan lucrar a sus amigos lo justifica todo y trabaja objetivado hasta lograrlo. Le obsesiona ganar autoestima, es codicioso y con pensamientos perversos que él conoce muy bien no siempre le permiten ser feliz. Impone a los demás su ley y sus colaboradores son una imagen del mismo a menor tamaño. Su moral le permite hacer todo. Normalmente ha aprendido el oficio de cortoplacista por haber pertenecido a equipos de otros aún con menos escrúpulos que él.
Este perfil ha proliferado y madurado durante los años del Estado del Bienestar en España. Los partidos que han gobernado en mayoría han sido proclives a engendrar este tipo de cargos electos. Hoy hay poco que “pillar” y aún así…
10 May 2011 admin
