Érase una vez un pueblo...!, Gobernanza-Accountability
Los ojos delatan quién tiene poder o le faltan competencias
Los ojos del contrario “pillarlos” en plena discurso, sobre todo cuando estamos reclamando respuestas, es fundamental, para traerlo a nuestro terreno. Tanto como el ingenio para mantener la llama de las emociones positivas. Si no hay miradas, no hay comunicación. Cuando nuestros ojos son acogidos recibimos una dosis de autoestima, ¡nos están escuchando!: Aun qué ese otro no nos esté dando la razón aún, pero por lo menos existe la posibilidad. Estudiar al contrario leyendole los ojos, es determinante, para poder tener la oportunidad de seducirlo. Los incompetentes no te miran a la cara. “La interacción de un cara a cara pasa por atender a los ojos (del contrario) más del cuarenta por ciento, … y también la boca es otro actor que nos delata”, según el profesor Sebastiá Serrano.
02 Sep 2010 admin
