P1070609Cándido por esperar no tener que pagar los platos rotos que han dejado el anterior equipo de gobiernos, como primer gran problema a solucionar. Incluso aunque él haya formado parte del mismo, situación que se da en muchos casos en poblaciones pequeñas. Surge como consecuencias por designación de su partido o por pactos entre las fuerzas de poder. Acaba normalmente siendo invisible, si no es capaza de transformarse en un "alcalde “líder mejorador”.  No lo tiene fácil gobernar con acierto y conducir el equipo de funcionarios de su ayuntamiento, si no dispone de un equipo con individuos altamente cualificados, la voluntad de colaborar los afines no es suficiente, tienen que tener capacidades bien desarrolladas y experiencia en la gestión municipal y estas competencias por su complejidad escasean.

El ciudadano lo soporta como un mal menor. La oposición espera que se evidencie por su falta de competencia, fracase y usar este argumento como herramienta de poder para desplazarlo sin honores y sustituirlo. Si los demás partidos sumados pueden ser mayoría existe un alto riesgo de tener que enfrentase a una moción de censura y ser sustituido, una vez que no haya podido resolver los problemas que él mismo ha denunciado.

Hace falta mucha inteligencia política para lograr poner firmes a la oposición y utilizar parte de ella para gobernar. También es cierto que somos inteligentes porque aprendemos a descubrir y resolver problemas. Por ello el “Alcalde cándido” si de una forma rigurosa intenta mejorar su educación como el objetivo prioritario de desarrollar las capacidades para aprendizaje y adquirir nuevos e innovadores conocimientos generales que le permitan conocer e interpretar la realidad de su entorno, en muchos casos muy distinto a cómo él lo ve y puede cometer el error de obviarlo. Si logra superar el nivel de educación necesario ya estará en disposición de los <<por qués>> y el <<saber>>. Superada la educación debe de apostar por la formación, es decir adquirir las competencias y habilidades, que el individuo de informa innata no posee, y aprender el <<cómo>> y al <<saber que hacer>>.

El Alcalde Cándido®, puede transformar en Alcalde Eficaz®, mediante la formación de él y su equipo. Situación que le permitirá tomar decisiones en base a sus competencias y nuevo conocimientos. Podrá potenciar su valor personal y con el empleo del poder generar intervenciones que aporten beneficios a su población. Será autosuficiente, incluso de convencerá de  justificar el coste de futuros votos si fuera necesario en bien de su municipio. Las críticas de la oposición no le alteran sus decisiones. La autoestima ya no será su objetivo. Trabaja para las futuras generaciones de ciudadanos. Y, nunca actuará con visión cortoplacista, condición que el ciudadano le agradecerá. Hará amigos muchos amigos.

Su partido político superior, le recomendará:

  • Que contenga su rabia contenida para no desestabilizar su personalidad, ante las incongruencias en la gobernanza de la oposición.
  • Medir bien los momentos de traspase de responsabilidades y cambios para que nunca sobrepase su capacidad y la de sus colaboradores.
  • Emplearse en generar puntos de confianza para lograr la confianza general de sus ciudadanos.
  • Pedir ayuda a todo el mundo para hacer posible un cambio al progreso con ética.
  • Predicar que las cosas no se resuelven de forma individual y si a base de un equipo.
  • Que explique cada día a todos,  el proyecto de pueblo que tiene en su conciencia como objetivo.
  • Debe de ser un alcalde negociador, dialogante y un experto en la habilidad de saber pactar.
  • Capacidad de generar riqueza en su pueblo, activando a los emprendedores.
  • Liderar la sociedad con sus resultados y menos dirigismo partitocrático.
  • Ser independiente y tener una visión real del progreso.
  • Generar confianza desde la proximidad.

Muchos alcaldes entrarán como cargos electos “cándidos” y si se emplean bien en la educación y formación en el arte de gobernar, se reinventarán pudiendo afianzarse con su equipo de gobierno. Crearán un nuevo estilo de gobernanza: el de la ética para la ciudadanía.