Langa_fin (2)

Población con un alcalde “de los de antes”, de los que no se achican con la crisis. Hay que verlo para creerlo. Los gobiernos municipales de muchas poblaciones han parado la vida de los presupuestos y  planes, que se habían forjado como si el Estado del bienestar hubiese tenido que durar para siempre. Los alcaldes y alcaldesas se han pasado al mundo de la justificación ante sus ciudadanos. Han dejando de hacer cosas comprometidas por la falta de recursos y amparados en que si tenían promesas por parte de las organizaciones superiores y ahora incumplidas. ¿Ocurre esto en todos los ayuntamientos? Sí, pero no. Hay poblaciones que aún están gobernadas por “Alcaldes artesanos” que no se han dejado arrinconar por la problemática y han arremetido con los compromisos que en si día asumieron con sus ciudadanos . Basilio Valero, alcalde de Langa del Castillo es un ejemplo de ello.

Los políticos tienen que aprender tenacidad y voluntad política para reinventarse y asumir que tienen que adquirir una nueva educación emprendedora y emplear además, mucha pedagogía con su equipo de trabajo para trasmitir el espíritu del nuevo estilo de gobernanza que exige el estado de crisis.

Langa (5)Siendo esta la única fórmula para enfrentarse a la problemáticas que la austeridad presupuestaria nos depara. Esto es lo que el ciudadano necesita que ocurra. El tamaño de la población no importa, el hecho de cómo hacerlo sí. Por los comentarios con Valero, como persona y electo candidato es fácil de captar que tiene asumido en su conciencia que esta es la única forma honesta para presentase a ante sus ciudadanos. En el crisol de estos poderes políticos, el más cercano al ciudadano, es sin duda alguna el cargo electo municipal. Los alcaldes deben de asumir con compromiso firme este papel de mediadores, entre el poder de la comunidad y el ciudadano. Y, focalizar su atención sobre aquellos habitantes de su población, que tengan problemas para la supervivencia de su núcleo familiar. El retorno al mundo rural de la población que un día emigró a las ciudades, será un hecho que en los próximos años, se producirá de forma escalonada pero imparable. El alcalde o alcaldesa, debe de activar las agencias gubernamentales y grupos cívicos que se creen por afinamiento a problemas vinculantes con una misma raíz con el objetivo de entre todos, diseñar el mejor  Estado de bienestar a que pueda aspirarse en estos momentos difíciles.

hoguera Langa (9)… Las obras en marcha, las fiestas como siempre y los planes de ahorro energético que no se paren. Saber integrar a los ciudadanos en las actividades y atraer con su eficacia carismática  a las autoridades de la comunidad para mostrarles que no se parará la actividad en las mejoras del municipio. Él, Valero, es el primero en estar delante ayudando a mantener las tradiciones populares. Se auto-asigna la tarea de prestar su ayuda para organizar esos eventos  activados por las distintas asociaciones con  la participación total de hombres y mujeres del pueblo y que incentivan la convivencia vecinal. Las pasadas fiestas de San Antonio, fue un éxito de concurrencia, evento que aunó además a muchos ciudadanos de pueblos cercanos. Todos en el jolgorio. Cena popular junto a la tradicional hoguera. Leña y su tractor como medio. Chorizos, morcillas y longanizas como fin. Y, las migas como la mejor representante de tradicional fiesta.

La capacidad creativa de un alcalde es determinante para que una población no decaiga. Reconstruir y mejorar los monumentos, es inyectar ilusiones para que los habitantes estén seguros de que sigue la vida por más generaciones. Quién así actúa,  es a quién los ciudadanos sabrán premiar con su reconocimiento. Un ejemplo a seguir que mucha falta hace, sobre todo en el mundo rural.