El talento tiene que llegar a los ayuntamientos. ¿Estará cómo valor, en los futuros cargos electos?
Próximas elecciones, miles de candidatos electos y, para qué. ¿Será para mejorar las poblaciones? o ¿Para activar la economía de los territorios?; ¿Puedes ser para crear políticas de empleo? O será, para ocupar los futuros sillones vacantes por los salientes cargos electos que ha cumplido su tiempo y los dejan unos calientes por la contienda con la crisis, otros entre cortinas de humo para pasar desapercibidos por los estropicios que han ocasionados y otros también y más de los deseados, a la espera de recibir citaciones de los juzgados por las fechorías cometidas y que saldrán cuando se alterne la tendencia política en los plenos municipales. Los que entran ya se están afilando sus útiles para en primera instancia el desprestigiar a los salientes y ya empezar a justificar que no les será fácil ordenar las cuentas municipales y menos pagar las deudas asumidas. Nadie querrá asumir lo que no han hecho. Muchos están ya ansiosos de saber qué, cómo y cuanto se ha gestionado mal, para llevar al paredón de los medios informativos a los salientes y presentarse ellos como redentores para resolver el caos. Muy pocos llevan bajo su brazo TALENTO y VALOR para reconstruir y menos aportar competencias y habilidades para reconstruir innovando. La causa es que el TALENTO es la virtud ausente, en las listas de los candidatos electos… y solo hay que leerlas.
17 Mar 2011 admin
