X_B_Aguja_Andorra Después de vivir un tiempo fuera, volví al pueblo donde vivo actualmente, está cerca de una gran ciudad y no llegamos a 10.000 habitantes. Y miren la situación que encontré en mi Administración local, o sea en mi Ayuntamiento. Gobernaban dos de las fuerzas menos votadas en coalición. Se repartieron la alcaldía: dos años un alcalde, dos años el otro. Cuando llegué, se hablaba de una mala gestión en la economía municipal. Empecé a indagar el por que del déficit como de medio millón de Euros, que salió a la luz después del periodo de gestión del primer alcalde y llegando a los seis meses del segundo. Les cuento: el primer alcalde aupado, por la fuerza política de izquierdas con el viento a favor, …

persona que aportó a su gestión su presunta experiencia gestora (valor de emprendeduría), experiencias en intentos de negocios basados en el comercio, pero sin éxito demostrado. No es fácil saber gestionar los entresijos de la política local y el resultado negativo en la arcas municipales lo acusan durante su mandato, un más de los mismo con un parón en innovación o iniciativas en ningún sentido. Después, y como consecuencia del pacto para el siguiente periodo de mandato. Entra como elefante en chatarreria, el segundo alcalde, también vinculado y dentro de una importante formación política de izquierdas, a los pocos meses iba por el mismo camino. La información que llega al público de las partidas de gastos son preocupantes y empiezan a incidir en los maltrechos ya presupuestos del pequeño pueblo. Sólo les diré que se presuntamente sus facturas mensuales de telefonía  eran de más de mil euros al mes (para mi, difícil de entender como es posible consumir tanto) .  Y si les hablo de su experiencia laboral, me enteré que se basaba gran parte en la gestión sindical, muy distante de la capacitación para la consonancia del management propio de los requerimientos sobre política local fundamental y determinante, y más en época de crisis. Dos fracasos que hunde el pueblo en deudas y en compromisos de pagos que no son posibles de atender ni con el mejor “set de Magia Borrás”. Este es el caso de muchas poblaciones en que el repartimiento de poder queda más en manos de los anotados en listas políticas vs lo que el pueblo necesita realmente.

Surge la fórmula para sobrevivir cuando las cosas tocan fondo: ¡La recurrida moción de censura! Tercera opción para liderar el abatido pueblo. Ahora un tercer y “pobre alcalde”, (por lo de carencia de recursos), pero muy sobrio en su voluntad de activar la comunidad vecinal, le ha tocado asumir todos los desastres anteriores, tener que enfrentarse a la realidad de “lo que pudo haber sido y no fue” y asumir el déficit económico, y para más INRI, los recortes subyacentes como el repentino del 25 % del presupuesto aplicado éste año por el Estado Central, y previsible del año que viene que será de un 30 % más, complicándolo con el posible retorno de adelantos que exige hoy exige Zapatero a los ayuntamientos que como media puede implicar unos 30 a 50€ por habitante (dato supuesto en base a otros pueblos similares). Tres alcaldes y un solo maltrecho presupuesto.

Si a ésta situación financiera hubieran llegado cualquier administrados de una empresa, los mecanismos legales acosarían a este profesional para asumir las responsabilidades fracasadas. Pero en política municipal no, se gestiona mal y ahí queda para otro. Solo en política puedes se endeudar a quién se representa, se pueden aprobar planes urbanísticos que van en contra presuntamente del patrimonio cultural del municipio, se pueden hacer las cosas mal día tras otro y al final lo único que haces es irte para casa de rositas. Como ha ocurrido en este cuento de los dos intentos de los alcaldes fracasados. Eso sí, habiendo cobrado puntualmente sus aprobados emolumentos, (la gente que no es tonta, se ha percatado de ello) por importe de más más de tres mil euros al mes netos (sueldos de director general) mientras tenían confiada la administraban el municipio amparados por los votos de sus ciudadanos de partido, que por el silencio sobre los hachos, parece que aprueban el desarrollo del cuento explicado. La lección es que hay que saber exigir competencias antes de encomendar las riendas de un pueblo, condición que ocurre en el desarrollo hasta de los más elementales oficios, (para ser dependiente de una tienda de alimentación es necesario el carnet de manipulador de alimentos.

Y digo yo ¿Les pedimos alguna formación demostrable a las personas que dirigen nuestro futuro municipal? que ejercen por sueldos similares a los de la empresa privada; cargos  que exigen tener licenciaturas, formación complementaria, máster e idiomas, o un instinto natural de eficaz emprendeduría para la gestión empresarial (que casos hay) para poder saber luchar con los problemas y poder obtener resultados positivos. Aquí, en la historia de este pueblo, se ha demostrado que no, que el oportunismos político va delante del sentido común. Un caso así, debe de abrir los sentidos para aprender la lección, sobre todo a los votantes que representan los intereses de familias  jóvenes y que alcaldes incapacitados los están endeudando de por vida.

Ya es hora ya de que exijamos que el equipo edil, sobre todo en los ayuntamiento pequeños, sepan de la eficaz Gobernanza y la  imprescindible ética Accountabiliy, antes de “pillar” un sustancioso cargo. Es muy posible, que los primeros actores de esta historia desconozcan la existencia de estos dos pilares de la Inteligencia Política Local, y eso es imperdonable por el ciudadano que ha confiado en ellos un tempo para la gestión del municipio en sus 360º de necesidades.

Desenlace: La ciudadanía empezará a revisar los presupuestos municipales, (como en la foto), y querrá hasta mirar hasta por los agujeros de la aguja que los hirbana, cuando afecta la egoeconomía familiar. <Historia de la que los partidos políticos deben de tomar buen ejemplo para no permitir casos similares por la permisibilidad democrática>