Alcaldes y Desempleados: ¡No esperar recibir ayuda de nadie! Vuestro objetivo inmediato debe de ser lograr que sobrevivan ayuntamientos y familias _Miguel Carrión_
El oficio de mandar en el ayuntamiento un alcalde, ha pasado de gestionar en qué gastar e invertir para contentar al público de su caladero de votos, a tener que ser ahora un maestro en lidiar a sus propios votantes entre los abucheos de la oposición. Antes era solo gastar, ahora es cómo va a pagar y sanear las cuentas pendientes y corrientes si solo le dan la alternativa de elevar los impuestos y quitando servicios a sus ciudadanos y lo peor, por lo cercano a su mesa de despacho, y es: cómo pagar las nóminas de sus trabajadores de las infladas estructuras creadas mientras duraba el Estado de bienestar; donde parte de su nómina está compuesta en la mayoría de las poblaciones por personas que no tenían cabida en el mercado del trabajo empresarial por su baja capacidad productiva o no competitiva y que para ellos un despido supone “paro y más paro”. Los equipos de los gobiernos municipales han gestionado con la técnica del juego de parchís.
Para saber comunicar un fracaso hace falta mucho ingenio y competencias específicas. Es el trabajo que se demanda ahora que debe de hacer el alcalde o candidato a alcalde, y hacen falta unas habilidades propias del juego del ajedrez, para que la gente (ciudadanos indignados) no los repudie. Ahora alcaldes y ediles se van a prestar al juego político de tener que decir con claridad evidente “las cuentas del ayuntamiento van a quebrar”; ante las exigencias por parte del Estado del retorno de dinero y la expresa prohibición de no más endeudamiento. Claro está “sin presentar culpables de tal estropicio, como si las deudas por pagar “nunca nadie las decidió. Los líderes de opinión en la política de hacienda pública, más o memos ya empiezan a menear la perdiz en este sentido.
A los equipos de gobiernos se les dio el poder de dirigir, mandar y protagonizar pero no la formación en habilidades directivas para saber visionar el ahora, y el después. Todos lo ayuntamientos faltos ahora de dinero son los que sus ediles vivían sin visionar el futuro por falta de conocimientos para ello. Los ayuntamientos no son empresas que se pueden abrir y cerrar en función a la economía de mercado. Un ayuntamiento más que nadie, debe de velar por mantener sus cuentas dentro de unas previsiones reales en todos los plazos que la tesorería demanda, tarea nada fácil y justamente los equipos de gobierno deciden más con el corazón y la ambición por la autoestima que con los datos contables que los indicadores económicos con tiempo han ido señalando. La empresas, muchas en España, incluso de han podido deslocalizar. Los ayuntamientos deben de seguir en su sitio pase lo que pase.
¡Alcalde!, te ha enseñado y utilizado para jugar el parchís de las oportunidades de tu territorio. Hoy te das cuenta de ello. Te dieron solo color de ficha (la de gastar), las demás se los han repartido durante tu mandato, tus jefes políticos que te mandan, los fácticos de las poderosas inmobiliarias y los que representan ser tu caladero de votos. Tú, en estos años has dado aliciente al juego, a el de todos ganar, y ahora, te han matado ficha y te encuentras solo en la casilla de salida. También a los desempleados les ha ocurrido algo parecido. Hay quienes creaban empresas, comercios… vaya, puestos de trabajo. Y los ciudadanos los aceptaban o prescindían. El ineficaz Servicio Público de Empleo (antiguo INEM), ha viciado en millones de trabajadores a poder “trapichear” sin tener que ganarse ellos un puesto de trabajo. Todos ellos ahora, también están en proceso de ser desahuciados por la Admistración del Estado. Se acabó en no aceptar trabajos o inscribirse en formaciones “contemplativas” que valen como excusa para reducir las listas que penalizarán al Estado cuando tenga que seguir pidiendo más dinero prestado a los “amos del mundo financiero”.
Pues alcalde, prepárate porque todos estos desempleados acabarán delante de tu mesa, pidiéndote ayuda por ser tú la autoridad más próxima a los problemas de sus familias. La nueva situación que se te presenta no es fácil, debes de reaccionar y pedir al Estado y (menos a tus jefes) que te doten de las competencias, conocimientos y habilidades para poder comunicar a tus ciudadanos la tremenda situación de tu Estado de Deuda. Saber decir con honestidad quién ha sido el que se ha equivocado en decisiones que hoy rompen las cuentas contables. Y pensar con mucha firmeza, de que si tú no arreglas la economía de tu territorio, nadie lo hará por ti. Debes de pasar de político municipal a estratega empresarial, aprender las habilidades de la Inteligencia Política Local, que te permita reformar a tu gente para trabajar con la ideología municipal que demanda la crisis en esta primera cuarta parte del siglo XXI. Solo los más capacitados sobrevivirán, los que aprendan a ganar más y gastar menos. Los alcaldes que aprendan a gestionar y los desempleados que se auto busquen su actividad laboral. Entiendo yo que la situación ha cambiado radicalmente hay que aprender a ser maestros de ajedrez y adelantase a las jugadas que la vida nos deparará.
