Qué ocurre un instante antes de tomar una decisión neuropolítica para bien o para mal
El hombre es una unidad indisociable en sus pensamientos y su opción por decidir. Biológicamente no hay ni una sola célula del cuerpo que no este dirigida por el cerebro tal como es la naturaleza que conocemos del ser humano. Solo tenemos una unidad para pensar, de ella surge toda la actividad para razonar y dar ordenes consciente o automáticamente a las funciones y órganos resto del cuerpo, incluso para realimentar la propia mente. Toda esta actividad cognitiva es imparable hasta la reconexión o muerte (suponemos). Toda decisión es consecuencia de una situación anterior, ocurre igual con la aparición de una enfermedad o un síntoma como una intención biológica para superar una anomalía el individuo y neutralizar el efecto de haber procesado variables psíquicas o físicas de la causa la que ha desencadenado el suceso anómalo. Todo actividad humana está bajo el control de universo psíquico individual …
que puede afectarse por influencias de todo tipo de naturaleza o de emociones como ideas y sentimientos de material intangible (hoy) pero si detectable en el cerebro con la técnicas desarrolladas por la neuropolítica y neuroeconomía entre ciencias.
En el caso de las enfermedades siempre tiene que haber un antes en que un elementos material o psíquico alteran el estado natural de la biología humana. Siempre hay algo, sean los mediadores químicos, hormonas, proteínas o principios activos químicos, físicos, eléctricos, magnéticos y es posible de constitución desconocida y aún por descubrir que actúan como energía biológica y son lo generadores y portadores de las instrucciones cognitivas para alterar un estado o situación en equilibrio natural generando cambios que pueden ser negativos y derivar en la destrucción de la biología humana o en optar por decisiones negativas para la supervivencia del individual o colectiva. Una enfermedad o una actitud de codicia financiera como ha sido el origen de la actual crisis económica, siempre ha habido un instante en que algo se ha producido en que los individuos han pasado de un estado establecido como bueno a uno malo.
La toma de decisiones según instruye la neurociencia, está ligada a la actividad del sistema límbico en forma de emociones, sentimientos y pensamientos. El cerebro elabora decisiones con la retroalimentación de elementos que ya están en el mismo o que los percibe de su entorno. Nada puede decidirse partiendo de no la nada, es decir, hace falta partir de unos fundamentos o percepciones que permitan establecer nuevas circunstancias que influyen en el cerebro para ordenar un nuevo comportamiento a su biología o a su inteligencia adaptativa y crear un nuevo comportamiento.
Ahí surge la nueva creencia de que hay que optar por decisiones cognitivas que conllevan a estados de ánimo que reaccionen en la aceptación de la enfermedad como un síntoma al igual que las malas decisiones. Es un batalla entre elementos con todo tipo de naturaleza, mandados todos por los pensamientos en la mente. Todo ocurre en un estadio minúsculo en espacios y dimensiones inimaginablemente pequeñas, pero que a ellos llegan las órdenes de los pensamientos a través de los neurotransmisores del cerebro hasta la última unidad celular.
Neuropolítica y Neuroeconomía, ciencias experimentales para saber que ocurre en la mente de una persona: en, antes y después de haber optado por una decisión. La Neurología ayudará para conocer mejor lo que ocurre en el gran micro-universo biológico del cerebro. Mientras tanto saber detectar como se activa la mente con la actividad emocional y que con esta, se pueden contrarrestar los síntomas cuando perjudican la supervivencia del individuo o a todo un colectivo. Hay que estudiar las situaciones antes de que se desencadenen procesos irreparables.
