Elecciones 9N-2008.clip_image002 los nacionalistas siguen trabajando su cuota de voto de forma ejemplar. Los tiempos cambian y poco a poco un país como España empieza a situarse en el camino hacia Europa. ¿Que sucede, acaso no hace años que no somos europeos?; Sí, si que lo somos, pero solo en el papel, no en la esencia.

Francia tiene dos, máximo tres candidatos, al igual que Alemania y otros países. Inglaterra presenta cortas batallas a las elecciones pues su sistema discurre por sendero distinto al nuestro y miren ustedes que casualidad que siempre son los países latinos los que acumulan mayor número de partidos. En Suiza la política es vocacional y en el norte de Europa no existen ni mucho menos tantísimo partidos a quien votar.

Ahora se está demostrando, que la tendencia a tener dos grandes partidos, al estilo Demócrata y Republicano será la que marcará el futuro de este país. La dimisión del coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar de Llamazares ya nos indica la tendencia de la izquierda a focalizar el voto en el PSOE, tal y como ha sucedido con IC y Esquerra Republicana de Catalunya. La neuropolítica nos ayuda a comprender la evolución de nuestros partidos, y si bien esta campaña se ha centrado solo en dos, (no es correcta esta política excluyente), el resultado nos demuestra que la derecha es derecha y la izquierda es izquierda.

Zapatero jugó bien sus cartas de buen comunicador, haciendo gala de la sobriedad que le caracteriza, con una imagen serena y elegante frente a un Rajoy mucho más humilde, que en esta ocasión no ha jugado bien sus cartas de líder de partido "pijo". El PP se estanca, empieza a vivir en un pasado que no le ayuda en absoluto, aunque sigue demostrando que es la segunda fuerza política del país sin lugar a dudas. Veremos lo que nos deparan estos cuatro años de gobierno socialista; con quienes iniciaran las rondas de conversaciones de cara a futuros pactos y como enfocan la nueva legislatura. La tendencia a la bipolaridad política se ha acentuado, y algunos analistas ya piensan que en España, en un futuro con dos partidos, máximo tres o cuatro si contamos a los nacionalistas que siguen trabajando su cuota de voto de forma ejemplar.