La neuropolítica y la neuroeconomía se afianzan en la carrera por la Casa Blanca. (Segunda Parte)_por Víctor Riverola_
…[Si Obama representa el cambio, trabajando duro como James Stewart en “Caballero sin Espada” o “¡Que Bello es Vivir!”, Hillary Clinton representa el lado duro del partido demócrata]…
Hablando con diversos periodistas y analistas políticos norteamericanos y tras escuchar las declaraciones de Albert Elfa, corresponsal en USA de TV3, quien nos informa a diario de lo todo lo que acontece en la carrera por la Casa Blanca, de momento la primera conclusión que se extrae hasta la fecha es que algo está cambiando en la mente del “ciudadano gris” americano.
Las cosas ya no son lo que eran. El mensaje directo de Obama abre muchas puertas y demuestra que la sociedad avanza, al contrario de lo que desean muchos gobernantes. Si Obama representa el cambio, trabajando duro como James Stewart en “Caballero sin Espada” o “¡Que Bello es Vivir!”, Hillary Clinton representa el lado duro del partido demócrata, entiéndase por duro el que centra su discurso en política y no tanto en sociedad. La neuropolítica se enfrenta a la neuroeconomía…apasionante, verdaderamente apasionante.
Obama cree en una América abierta al mundo, sin absurdas manipulaciones ni políticas estúpidas que pongan en peligro la economía y la imagen de los USA los próximos ocho años como mínimo…Hillary Clinton va mucho más allá y realiza un discurso mas empresarial. Si Obama practica la neuropolítica, Hillary se centra en la neuroeconomía al declarar que América se empieza a forjar desde abajo, como si de una empresa se tratase. Ella va directa a los niños, el puntal de la “família-empresa”. La primera mujer aspirante a la Casa Blanca afirma en su libro sobre la educación de los hijos (“It takes a village”) sentencias como la que podemos leer a continuación:
…-“Con una adecuada estimulación, se formarán las sinapsis cerebrales rápidamente, alcanzando un estado adulto a la edad de dos años”. En 1997 se creó la campaña “I am your child” (soy tu hijo) que, según reza en su site tiene el propósito de «convertir los primeros años de la vida de un niño en una prioridad de la nación». Y, según la obra “The myth of the first three years” (“El mito de los tres primeros años”) estos mensajes son fruto de una mala interpretación de la ciencia. -“Una de las cosas más extrañas es que los puntos de partida de esas noticias no estaban respaldados por estudios científicos del cerebro”, afirmó John Bruer, autor del libro y presidente de la Fundación James S McDonnell, en St. Louis, EEUU. -“En este momento, la neurociencia no nos puede decir mucho sobre si podemos influir en el desarrollo del cerebro durante la primera etapa de la vida, momento en el que se produce una importante formación de sinapsis, y mucho menos sobre cómo podemos hacerlo”, dice en su libro.Según Bruer, la gente que organizó esta campaña tomó la decisión consciente de poner énfasis en la ciencia porque sabían que eso atraería al público. A modo de apunte biográfico, es importante señalar que Hillary Diane Rodham Clinton (nacida el 26 de octubre de 1947) es Senadora Junior de los Estados Unidos por el Estado de Nueva York. Está casada con Bill Clinton, 42 ª Presidente de los Estados Unidos y fue la Primera Dama de los Estados Unidos de 1993 a 2001.
Nativa de Illinois, Hillary Rodham atrajo la atención nacional en 1969, cuando pronunció un polémico discurso como el primer alumno en hablar en el comienzo de los ejercicios Wellesley College. Comenzó su carrera como un abogado después de graduarse de la Facultad de Derecho de Yale en 1973, 1975, 1979, 1988 y 1991 apareció como uno de los cien abogados más influyentes en los Estados Unidos. Fue la Primera Dama de Arkansas de 1979 a 1981 y de 1983 a 1992, participó activamente en una serie de organizaciones interesadas en el bienestar de los niños, y fue miembro en la Junta Directiva de Wal-Mart y de otros directorias de empresas.
Claros ejemplos del cambio que se avecina, en el partido demócrata tienen muy claro que gane quien gane, lo que importa es que un o una democrata se sienten en el sillón de Washington. Los republicanos necesitan el “boom” de la campaña mediática demócrata. Esta vez se están quedando rezagados, en benefício de dos excelentes políticos que saben vender y venderse de maravilla. Capaces de comprar una hora entera en televisión para responder preguntas y explicar su campaña, algo impensable en la España de Rajoy y Zapatero, incapaces de ponerse de acuerdo para realizar un debate televisado. Lo único que no me quedó muy claro es el hecho de que los asesores de Obama se inspiraron en Zapatero a la hora de diseñar la campaña…espero que vayan más allá de la sonrisa eternal o creo que empezaré a creerme los guiones de “La Guerra de las Galaxias”…
