El ejemplo americano de neuropolítica: Jr.Barack Hussein Obama [Primera parte]_por Víctor Riverola_
…[Quizá la sociedad norteamericana no esté aún preparada para tener un candidato de raza negra, pero la evolución del mundo es imparable y los que tienen la mirada puesta en el futuro caminan muy cerca]
Un excelente ejemplo de neuropolítica y neuroeconomía aplicado según las más estrictas reglas de la neurociencia, con milimétrica precisión, es la campaña electoral que han mantenido hasta la fecha los dos máximos aspirantes a la presidencia de Estados Unidos por el partido demócrata: Hillary Clinton y Barack Obama. Apurando al máximo su campaña, Obama ha logrado que Robert de Niro y un peso pesado de la comunicación como Oprah Wingfrey, le den su apoyo incondicional. ¿Que ha hecho Hillary que hasta las mujeres prefieren a un joven senador medio negro?,
pues equivocar una parte de su discurso dirigido hacia un sector de clase media que no termina de familiarizarse con la señora Clinton, mala neuropolítica en comparación con Obama, no obstante, el potencial de su esposo Bill, la campaña de márqueting que le espera a partir de ahora y el mayor poder económico, es posible que la conviertan en la futura candidata. No obstante, Obama se ha ganado a pulso a sus votantes con un mensaje directo al cerebro: el cambio es posible. Un cambio de mentalidad, de concepto y de color, para que negarlo, ese es el verdadero cambio, estar preparados para aparcar costumbres e ideas racistas.
Hasta hoy era impensable que en un país tan machista como Estados Unidos, y con un elevadísimo índice de racismo, aunque muchos lo nieguen (el actor Will Smith ha declarado recientemente que la mitad de los americanos es racista y la otra mitad se lo está pensando) lograrían llegar tan lejos una mujer ex-primera dema y un hawaiano mulato con un Hussein en su pasaporte. Nacido en Honolulu el 4 de agosto de 1961 Obama actualmente ocupa el cargo de Senador Junior en el estado de Illinois. Es el quinto legislador negro en el senado, el tercero desde la reconstrucción, y el segundo demócrata.
Para tener una idea más clara de quién es quién, hoy le toca el turno a Obama, una suerte de James Stewart afroamericano, hijo de un economista de Kenia formado en la Universidad de Harvard, y de Shirley Ana Dunham.
El joven Obama no ascendió a la categoría nacional hasta julio de 2004. Fue entonces cuando explotó todo su potencial como orador, demostrando ser un gran defensor de la comunicación audiovisual, la expresión oral, enfocando todo su discurso en clave neuroeconómica para ganarse a las empresas y en clave neuropolítica para llegar al corazón y al cerebro del “ciudadano gris Americano”. Con su llamamiento a tener fe, valor y esperanza consiguió hacer levantarse de las sillas a los miembros del partido, dándoles toda una lección de oratoria. El mismo año alcanzó el Senado con dos tercios de los votos, convirtiéndose en el único africano-americano del Senado.
Su éxito en la carrera presidencial abre perspectivas totalmente nuevas en el Partido Demócrata, que podrían acarrear complicaciones sobre todo a Hillary Clinton. Hasta ahora, ella era considerada como la favorita para representar a los demócratas. Pero el senador de Illinois no sólo podría arrebatarle votos decisivos de la comunidad negra, sino que además, al contrario que la senadora neoyorquina, es un enconado opositor a la guerra de Irak.
Un conflicto que sigue demostrando la ineptitud del actual presidente para entender que tiene a mas de la mitad de la opinión pública en su contra junto con una economía lamentable.
Terminada su educación media, Obama estudió dos años en Occidental College antes de pasar a la Universidad de Columbia. Allí estudió Ciencias Políticas, con una especialización en Relaciones Internacionales. Después de sus estudios, Obama viajó a Chicago, donde fue un activo organizador de la comunidad, en la zona sur de la ciudad. Se alejó de Chicago durante tres años para estudiar derecho en la Universidad de Harvard. Allí, Obama fue elegido primer presidente negro del Harvard Law Review y se graduó con magna cum laude. La capacidad de comunicación de Obama, unida a su sencillez y a su caracter abierto, le sirvieron para entrar a trabajar en la Consejería Jurídica por los Derechos Civiles y como profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Chicago. Obama se ha metido en el bolsillo hasta a miembros de partido republicano y muchos partidários de Clinton han reconocido sus dotes como comunicador aunque tenga menos experiéncia que Hillary.
Bill Shaheen, ex-asesor de Hillary Clinton, fue objeto de duras críticas tras señalar que el que Obama consumiese drogas durante su juventud podría ser utilizado por los republicanos contra el senador de Illinois si éste se hace con la candidatura demócrata a la presidencia. Hillary declaró que el consumo de drogas por parte de Obama, quien reconoció en su biografía haber probado la marihuana y la cocaína durante su juventud, no se convertirá en un asunto de discusión en su campaña.
"Existen muchas diferencias entre nosotros y esas son las cosas que deberían de plantearse", dijo Hillary, a lo que añadió que planea concentrarse en su campaña en explicar quién es ella y lo que ha logrado en su carrera política.
A nivel de comparación, muchos medios de comunicación han comparado los discursos de Obama con los de Zapatero, pues hasta la fecha han tenido muchos aspectos en común. Conceptos como el talante, la regeneración generacional, la ilusión, y el regreso a la política con mayúsculas han sido empleados sin descanso por el candidato norteamericano. Y han sido muy rentables. Su discurso incluso ha sido elogiado en la pragmática prensa norteamericana.
La coincidencia no es casual. Uno de los máximos asesores de Barack Obama se declara seguidor y “profundo admirador” de Zapatero y confiesa haber vivido en España durante la campaña electoral de Zapatero para “observarle con interés”. Su capacidad ilusionante, dice, ha sido un modelo para la campaña del candidato de EE.UU.
Quizá la sociedad norteamericana no esté aún preparada para tener un candidato de raza negra, pero la evolución del mundo es imparable y los que tienen la mirada puesta en el futuro caminan muy cerca.
