La neuropolítica en lo social como la neuroeconomía a lo empresarial. _por Margin Pilots:
La economía, la psicología y la neurociencia convergen en una única disciplina con el objetivo de proveer una teoría general unificada de la conducta humana. Éste es el campo emergente de lo que entendemos como neuroeconomía (P. Glimcher y A. Rustichini). En el campo de la política, podemos aplicar los mismos conceptos como si de una gran empresa se tratase, transformando a los clientes en votantes potenciales y las campañas de márqueting en suculentas ofertas electorales. La neuropolítica nos enseña a optar por la mejor solución, basada en pocos datos, en breve tiempo y de forma amigable. Una formula aplicada con éxito en muchos países y que con el paso del tiempo se está convirtiendo en indispensable hoy en día.
La neuropolítica analiza las reacciones de nuestros gobernantes partiendo de una base científica. Nos ayuda a diseccionar el sistema límbico (hipotálamo, hipocampo, amígdala, núcleo caudado, corteza frontal etc. …) para llegar hasta el fondo de una decisión, pero tenemos que tener precaución a la hora de realizar afirmaciones tan contundentes como las que publicó el diario "El País" hace unos meses. Al parecer, un estudio de la Universidad de Nueva York ha demostrado que el cerebro de los políticos de izquierdas funciona de forma distinta a los de derechas. Los científicos han llegado a la conclusión de que a la hora de improvisar ante situaciones inesperadas, la izquierda se muestra más flexible que la derecha pues según parece, a los conservadores les cuesta más trabajo reaccionar a la hora de cambiar de hábitos.
Sin restarle ningún mérito a la Universidad de Nueva York, creemos que todavía falta mucho camino por recorrer antes de realizar afirmaciones de tamaña magnitud. El padre de la teoría de la estructuración, Anthony Giddens, nos recordaba en otro artículo que el llamado "proyecto socialista" está caduco pues la falta de ideas les ha llevado a estancarse de forma lamentable. En sociología, la teoría de la estructuración de Anthony Giddens afirma que hay un proceso dinámico que involucra al agente y a la estructura social en una relación de interdependencia en términos de espacio-tiempo. Dicha teoría podemos aplicarla en neuropolítica a la situación actual que están viviendo muchos gobiernos en Europa.
La estructura social es entendida como un conjunto de reglas y recursos organizado de forma recursiva fuera del espacio-tiempo y se organiza como propiedad del sistema social. Dicha estructura social es dual, esto es, hay una dualidad de estructura lo que significa que posee recursos que son los que usa y pone en juego el agente y reglas que limitan al agente. La dualidad de estructura constriñe y limita a partir de reglas, y habilita a través de recursos. El agente es capaz de actuar y producir cambios, es autónomo pues realiza acciones de acuerdo a sus propias ideas, posee cognocibilidad que es la capacidad de adquirir y producir conocimiento.
El agente realiza prácticas sociales dentro de la estructura social la cuál se mantiene gracias a las prácticas sociales que realiza dentro de ella.
La neuropolítica utiliza la conciencia discursiva, la práctica y el nivel inconsciente a través de una serie de puntos analizados por Giddens como son la "Reflexividad": Los actores tiene permanente conciencia de sus acciones y de las de los demás así como del contexto social y material en el que se dan. La reflexividad solo es posible en una continuidad temporal- espacial de las prácticas sociales. La "Racionalización": Las acciones de los agentes suponen en un proceso de racionalización que las hace intencionales. Los hombres son agentes racionales y sus actividades obedecen a razones, por ende, tienen capacidad de plantearse las razones de cada acción.
Giddens distribuye tres niveles de conocimiento:
1) Nivel de conciencia discursiva: El agente puede poner en palabras su conciencia si se le interroga sobre algo.
2) Nivel de conciencia práctica: Es la más importante y supone que el agente conoce y desarrola una acción en el transcurso de la práctica sin ser capaz de expresar lo que está haciendo.
3) Nivel inconsciente: Refiere a experiencias restringidas de la persona.
Giddens afirma que actualmente, la derecha en Europa necesita reciclarse y evolucionar hacia el futuro para consolidarse como una potencia fuerte ante Estados Unidos y sobre todo, ante China, el Nuevo gigante mundial. Polémicas aparte, España necesita trabajar codo con codo con los principales líderes europeos, el hecho de ser excluida de una reunión, no presupone un peligro inminente pero si que nos da una idea de por donde van los tiros. Neuropolítica señores, ahí está la clave. Un buen ejemplo de país que año tras año se integra con más fuerza en la Unión Europea es Lituania. El pequeño país báltico lucha con fuerza para entrar lo antes posible en la zona euro, al mismo tiempo que restaura con orgullo el centro histórico de su capital, Vilnius, Património Mundial de la Humanidad asimilando la nueva política europeísta impulsada por su presidente Valdas Adamkus, todo un experto en neuropolítica aplicada a un país que huye de sus estigmas comunistas.
Más cerca de España, nos encontramos con otro gobernante que sabe aplicar a la perfección las neurociéncias al campo de la política: el presidente francés Nicolas Sarkozy.
Asesorado por Jacques Attali, fundador del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y antiguo asesor económico de Mitterand, Sarkozy está dispuesto a cambiar por completo el panorama económico galo, enfrentándose con los funcionarios alegando que Francia no necesita trabajadores estancados. Nunca antes un presidente francés había gozado de una popularidad tan elevada y nunca antes Francia había experimentado una participación electoral como la de los últimos comicios. La neuropolítica aplicada a la perfección, directa al sistema límbico del votante, del espectador en casa y ahora también de los lectores de las revistas del corazón.
Por todo ello, no es de extrañar que Mariano Rajoy se haya puesto en contacto con los "spin doctors" de Sarkozy, entre ellos Rubén Mohedano-Brèthes para analizar a fondo su campaña y poder tomarla como ejemplo. Tarea harto complicada por cierto…
